Este fin de semana se celebra en Madrid el VI Congreso Mundial de las Familias con un completo programa de actividades e intervenciones de gran nivel y para cuya realización se ha trabajado mucho durante mucho tiempo. Los que parece que no descansan son los voceros totalitarios travestidos de demócratas de colorines, que impiden a todo aquél que no piense (en su caso pensar es mucho decir) como ellos expresarse con total libertad. Alguno de ellos, en su cansina y grotesca menudencia intelectual y carcundia moral, entre mentiras, insultos y sandeces, pide penas de cárcel para los organizadores del Congreso. Otros totalitarios, éstos envueltos en la ensangrentada bandera de la hoz y el martillo, acompañan a los anteriores en su frenesí liberticida. Tal para cual.
Con sus actos totalitarios lo que provoca esta gentuza rojirosa es, precisamente, el efecto contrario al que buscan. Así ha sido en mi caso, por lo menos, en los años que llevo escribiendo en este blog. Por ello, no tengo más que darles las gracias. De verdad. Y todos mis deseos a los organizadores, participantes y colaboradores del Congreso para que éste sea todo un éxito. No me cabe ninguna duda que así será. Además de ser una buena fuente de ingresos económicos para la capital de España en estos tiempos tan difíciles.


